Tipos de producto: La guía que va a hacer que tu marketing funcione mejor

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Quizá te sorprenda, pero conocer los distintos tipos de producto que existen, aunque es algo teórico y tedioso, te va a ayudar muchísimo a la hora de definir muy bien la estrategia y tu plan de marketing, tanto que puede ser la diferencia entre el éxito o el fracaso de tu proyecto.

Por ello, he creado esta guía en la que te cuento:

Hay mucho que contar, ¡vamos a ello!

Vale, muchos tenemos más o menos claro lo que es un producto, pero definirlo no es tan sencillo, ¿verdad?

La definición más sencilla sería algo parecido a esto:

Un producto es un bien que está a disposición en el mercado para satisfacer una necesidad.

Hasta los años 90 la cosa era sencilla, porque los productos eran objetos tangibles en la inmensa mayoría de los casos, pero luego llegó Internet y la cosa cambió, con la creación de los productos digitales de distinto tipo.

En los últimos 10 años, la cosa ha ido a más y ahora tenemos las membresías (ya sabes, desde Spotify a Netflix), y la línea entre el producto y el servicio se ha difuminado más.

Producto y servicio, los dos conceptos clave

El primer concepto que clave de verdad es que hay que reconocer si algo es un producto o un servicio, ya que su posición en el mercado y su estrategia de venta (y de supervivencia) es totalmente distinta.

Voy a intentar exponerlo de la forma más sencilla posible:

Un producto es algo que está a disposición y que se puede contratar directamente, y no tiene un grado de personalización avanzado.

En la clasificación de productos cuadran perfectamente desde una barra de pan o unas zapatillas hasta un coche, que tiene cierto grado de personalización pero que el usuario mismo puede elegir y definir.

Un servicio es otra cosa, ya que es algo específicamente preparado para un consumidor, ya sea empresa o particular.

En la clasificación de servicios van desde las guarderías hasta las clases en un gimnasio para particulares, y por ejemplo, aquí estarían englobadas todas las agencias de marketing.

Por qué es tan distinto un producto y un servicio

También voy a intentar hacerlo sencillo:

Un producto está diseñado para ser comprado y vendido y, por lo tanto, escala muy rápido, ya que puedes fabricar más de estos productos (ya sean físicos o digitales) sin que los costes estructurales crezcan tanto como la producción.

Sin embargo, en los servicios la cosa cambia ya que, te lo digan o no, te facturan por horas.

Al facturar por horas, a más clientes y servicios, más estructura. Por ello escalar es mucho más complicado y el crecimiento es muy complejo.

Por eso los productos escalan infinitamente mejor que los servicios, y la mayoría de startups que triunfan son de producto.

Por qué es importante conocer los distintos tipos de producto

Es importantísimo porque, dependiendo de la tipología de producto que tengas, vas a necesitar realizar una estrategia y usar unos canales específicos para tener más opciones de éxito.

Como entenderás, no es lo mismo comercializar un producto de 20€, de 200€, de 2.000€ o de 20.000€.

Los procesos mentales que suceden en el comprador son muy distintos.

Pero también son distintos si estamos hablando de una commodity o un producto aspiracional, como veremos a continuación.

En definitiva, que importa, y mucho.

Todos los tipos de producto que debes conocer

Para hacerlo un poquito más sencillo, he dividido en las distintas clasificaciones que debes conocer, para luego ir a cada elemento, a ver qué te parece.

Productos para el consumidor final (B2C)

La primera clasificación que te quiero mostrar es la clásica que tienen las empresas que venden a cliente final, también llamadas B2C (Busines To Client).

Aquí estarían la mayoría de las empresas conocidas, desde Apple o Samsung hasta Pepsi o Inditex.

Dentro de las empresas B2C hay 5 tipos de productos:

Productos commodity o de conveniencia

Este tipo de productos son los que tienen un componente mayor del “día a día”, y que todos estamos acostumbrados a comprar, tenemos un precio en la cabeza y no varía demasiado.

Aquí estarían prácticamente toda la alimentación (pan, verduras, carne, pescado…) o producto que usamos en casa normalmente (tornillos, escuadras, una llave inglesa…).

Normalmente estos productos, como tienen un precio fijo, tienen poco margen y la marca nos da bastante igual.

Ahora bien, dentro de los commodity hay otros 3 tipos dentro:

Son los que se compran normalmente y en base regular, son accesibles y no nos pueden faltar.

Son los típicos productos que nunca pones en tu cesta de la compra pero, no sabes cómo, acaban en casa. Las marcas pagan millonadas por tener visibilidad en el punto de venta para que los veas, te enamores, y los compres. Las chocolatinas sería un ejemplo claro.

El precio no es importante, pero sí que lo es dónde se encuentran. El ejemplo más claro, juntas tóricas para una lavadora, sólo las compras cuando se rompe la que tenías y la necesitas ya.

Productos de comparación

El siguiente cajón en los tipos de producto son los de comparación.

Normalmente son productos de compra reflexiva (pero no siempre), suelen tener un ticket medio más elevado que las commodities pero, por encima de todo, los compramos mucho menos.

Aunque siempre hay facetas emocionales, lo importante de este tipo de productos es que nos exigen una investigación más o menos profunda.

Dentro de este cajón estarían los electrodomésticos o los muebles.

A su vez, hay 2 tipos dentro:

Aquí comparamos tamaño, calidad y tipología, pero la marca no es demasiado importante. Por ejemplo, muebles.

Tienen funcionalidades muy distintas, tanto, que casi la marca es más importante que el precio (por ejemplo, electrodomésticos o coches).

Productos aspiracionales

Que no te engañen, todas las marcas quieren tener productos aspiracionales.

Esto es así porque los productos aspiraciones son los que todo el mundo quiere porque son únicos, y sólo una marca tiene el halo de experto necesarios para llevarlos a cabo.

Ya tendrás en tu cabeza algún ejemplo pero, por si acaso, te cuento alguno:

Tesla, Apple, Chanel, Bose, Rolex.

Están por encima del resto y, según lanzan un producto, la gente va a por ellos.

Productos no buscados

Por último dentro de lo que son los tipos de producto para consumidor final, están los productos no buscados.

Esta tipología de productos es la más extraña, porque son productos que nunca buscarías porque no sabes ni que existen, hasta que los necesitas, claro.

Algún ejemplo: Los detectores de humo o, poniéndonos un poco más macabros, los ataúdes.

Hay 2 subtipos:

Son recién llegados o creados en el mercado y nadie los conoce. Algo parecido a lo que le pasaba la domótica hace 5 años, o a las criptomonedas.

Estos ya llevan tiempo (o mucho tiempo) en el mercado, aquí estarían los detectores de humo, por ejemplo.

Productos para las empresas (B2B)

Además de los productos destinados al consumidor final, hay un montón de empresas que, a su vez, sirven productos a otras empresas.

Esto es lo que conoce como B2B (Business To Business) y, aunque suelen ser empresas menos conocidas, todavía hay por ahí alguna que te puede resonar, como Caterpillar o CLH.

En la toma de decisiones del B2B la cosa cambia, ya que hay dos facetas fundamentales:

El precio, que en muchas tipologías es lo que premia.

La marca, para productos en los que necesitas una calidad y prestigio contrastado.

He dudado mucho cómo plantearte los subgrupos del B2B, tú me dirás si acerté:

Materiales para empresas

Dentro de este tipo de productos voy, una vez más, a englobar una larga lista.

Aquí estarían presentes:

Suministros

En este tipo de productos estarían todo lo que no son materias primas, pero son necesarias para el correcto funcionamiento de una empresa.

Bienes de capital

Por último, los bienes de capital serían los productos que son activos en la empresa.

Aquí estaría desde la maquinaria industrial hasta los ordenadores o teléfonos móviles.

Desde los periféricos que necesita tu ordenador hasta los accesorios que se le añaden a una máquina en una línea de producción.

Productos según su durabilidad

Hay una clasificación de productos que también te quería mostrar porque, aunque es más específica, sí que es cierto que en ocasiones es importante, y tiene que ver con la durabilidad de un producto.

Es importante porque las estrategias de venta son muy distintas para productos no duraderos y duraderos, así que vamos a ver qué es cada uno de ellos:

Son los que se consumen rápido, por ejemplo el vino, un champú o el pan.

Se pueden usar muchas veces como, por ejemplo, la ropa, una televisión o un tenedor.

Otra clasificación de productos

Por último, te voy a dar otras cuatro clasificaciones de producto con una breve explicación:

La primera tipología de productos varía si su rotación es alta, media o baja.

Los refrescos tendrían una rotación alta, la ropa, media y, un frigorífico, baja.

Es importante definir bien la rotación y la vida media del producto y del cliente, para definir correctamente una estrategia de marketing.

Todos los productos tienen su estacionalidad, pero unos más que otros.

Por ejemplo, bebes más refrescos en verano que en invierno, y esto afecta al mercado pero, ¿qué me dices acerca de las gafas de sol o las flores?

Por si te lo preguntas, las flores tienen dos picos grandísimos: Día de la Madre y Día de Todos los Santos.

Lo importante es tenerlo todo listo en el momento adecuado.

Por mucho que te empeñes, si tienes una marca de snacks nunca vas a pasar de ser un producto gancho, ya que la humanidad aún no se alimenta día a día de patatas fritas.

Al contrario, si tienes una marca de tomate frito, no puedes intentar estrategias de productos gancho, porque no van a funcionar.

Al igual que ocurría antes, los productos de compra reflexiva y de impulso tienen estrategias de venta totalmente distintas y, de hecho, me gustaría terminar esta parte del artículo con un ejemplo.

Algo que quizá no sabías:

La moda siempre estuvo dentro de las compras reflexivas, pero el imperio Inditex lo ha puesto todo patas arriba con una política totalmente distinta:

La ropa que ves en un Zara (por ejemplo), va a estar allí entre 11 y 15 días. No más.

Si no la compras en el momento, olvídate de ella.

Esto lo que consigue es llevarte un mercado de compra reflexivo a uno de impulso, y todo el grupo Inditex funciona realmente bien en ese concepto.

Como ves, los tipos de producto son muy importantes

Como puedes ver, tanto los tipos como la clasificación de estos productos es fundamental si quieres tener una estrategia correcta de marketing para vender más, y a eso precisamente nos dedicamos la gente de marketing, ¿no es cierto?

Sergio Ramírez

Sergio Ramírez

Me gusta más el Marketing Online que las galletas de chocolate. Poca broma.

4 respuestas

  1. Sergio, excelente post, me ha aclaeado bastante mis conceptos de lo que es un producto y servicio. Tienes razón, sabiendo lo que es cada uno, se puede plantear una mejor estrategia de promoción y venta. Saludos desde Perú.

  2. ¡Hola, Sergio! Soy nueva en esto y quería agradecerte este post, ya que me ha parecido muy interesante y esclarece muchas dudas. ¡Gracias por tu trabajo!

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